Shinto
significa el “Camino de los Dioses”, y es la religión tradicional y antigua de
Japón. El Shinto no posee un fundador o sagradas escrituras, y considera que
todas las cosas naturales poseen su propia espiritualidad. El Shinto
tradicional no estaba organizado como una religión. Los Kamis, las deidades
folclóricas indígenas de Japón – son los espíritus presentes en los animales,
las plantas, e incluso en las piedras y las cascadas.
Los bosques, y no los edificios, son los verdaderos
santuarios del Shinto. Las deidades son invitadas a estos bosques, donde ellos
y su entorno son protegidos por la comunidad local, que a su vez está protegida
por los Kamis. Así que aunque los Chinju no Mori o arboledas sagradas alrededor
de los santuarios sintoístas son venerados como la morada de los Kamis, es el
Kami el que se venera, no los árboles.
El Shinto no tiene dogmas, pero sí principios. Esto hace
que sea muy diferente del Budismo, el Cristianismo y la mayoría de las
religiones occidentales. El Shinto surgió a partir de la comunidad, y tiene
como objetivo inspirar a la colaboración y la armonía. Así, los Chinju no Mori
lo largo de los siglos han evocado la relación mutua entre los Kamis y la
comunidad humana: los Kamis protegen a la comunidad, y la comunidad provee
protección de los Kamis al preservar el hábitat del bosque. La sabiduría del
Shinto está enraizada en la práctica tradicional, en lugar de la doctrina de un
texto sagrado. Los Sacerdotes Shinto, por tanto, son esencialmente expertos
rituales. No existe una autoridad única que pueda dar instrucciones o aclarar
definitivamente una doctrina. El Shinto tampoco es evangélico.
Muchos de nosotros, tal vez porque venimos de una sólida
formación urbana, percibimos una división entre la "naturaleza y la
cultura", y vemos los bosques como esencialmente
"salvajes". El Shinto sin
embargo hace hincapié en la interconexión que nos une, no sólo a otras
personas, sino también con el entorno natural.
El Seimei Reiki Ryoho es un camino espiritual que une el Shinto y el Reiki, para crear canales de luz de Okami (Dios) para sanar el cuerpo, la mente y el espíritu.
